Las relaciones en la Tierra y en el espacio: Intensa y La mentira (Y cómo la contamos)

Estos dos cómics comparten dos escenarios parecidos. Una extraterrestre aburrida y harta de hacer sudokus y dos amigos inmersos en la rutina de la vida se reencuentran en un supermercado. La extraterrestre decide bajar a la Tierra para buscar a un humano que le ha caído en gracia. Los amigos deciden ir a tomar algo y ponerse al día. Y a partir de ahí surgen las dos historias.

Intensa

La vida de esta hembra extraterrestre es complicada. Su cuerpo (y el de todas sus compañeras) está diseñado para morir después de dar a luz. Muy chungo. Así que sin pensárselo deciden huir de su planeta, dejando a todos los machos desamparados y muy cabreados. Por ello los machirulos no se quedarán de brazos cruzados y las seguirán hasta los confines del universo. En su huida, las féminas se organizan y mientras unas intentan encontrar la manera de reproducirse sin sufrir daños, otras hembras protegen la nave nodriza. Estas últimas están algo aburridas, no suele pasar nunca nada fuera de lo normal, así que una de ellas empieza a buscar diversión abduciendo y después desmemorizando seres de otros planetas para tener sexo. Ok. Todo divertido. Hasta que pasa algo que ella desconocía hasta ese momento: ¿Que mierdas es esta? ¿Sentimientos? ¿Los humanos aún tienen sentimientos? Serán anticuados…  WTF! Mierda… Creo que… Se ha enamorado.

A partir de ahí empieza la aventura de la chica alien y Xoxo, un ordenador que lleva implantado que le va dando consejos sobre la vida humana. ¿Xoxo, los humanos forman parejas? ¿Cómo se hace eso? Ok, ¡conviérteme en humana, llévame a la Tierra en busca de mi humano favorito!  

A partir de ahí surgen situaciones y conversaciones dignas de reflexionar. Mola muchísimo cómo la novela enfoca las relaciones sociales. La ignorancia de la chica sobre la vida humana hace que se cuestione cosas que nunca nos hemos parado a pensar. El ligoteo y el seducir desde la visión de un extraterrestre puede parecer ridículo. Pero es que somos ridículos. Estamos tan moldeados según los estándares típicos y tópicos que hace falta que venga una alienígena para que nos lo restriegue por la cara. Rituales casi sin sentido, que, sin darnos cuenta, hacemos “porque es lo que hace la gente”.

Luego viene el segundo paso, la relación en sí, y es un tema ultra complicado. Tiene tantos matices y tantas caras que descubrir que por mucho que tengas un superordenador en la cabeza con toda la información meticulosamente ordenada de lo que debes y no debes hacer no significa que lo tengas todo ganado. Hay algo más, en las relaciones, que hacen que funcionen. Algo que no tiene nombre ni fórmula matemática. Y de eso va la novela: del amor y del sexo, de la inconsciencia, de la importancia de la comunicación, de la obsesión y del mal querer.

La mentira (Y cómo la contamos)

En esta novela gráfica nos vemos ante un panorama más sofisticado y más elegante. Menos palabras y más imágenes. De hecho, te podrías colgar una de sus ilustraciones en el comedor.  Se muestran los silencios y las pausas. Brillante.

La cosa va de dos antiguos amigos que se reencuentran después de varios años y deciden ir a tomar una copa y contarse la vida. Eran amigos en su juventud y ahora, después de varios años y con unas vidas completamente diferentes, se reencuentran en un supermercado. Tampoco estoy segura de si se alegran de verse. Pero da igual, se van a tomar unas copas. Todo esto da pié a destapar el pasado y volver poner sobre la mesa ciertas sensaciones e inquietudes. Decisiones equivocadas, recuerdos borrosos, verdades y mentiras. Se dan cuenta de quién son y cómo han llegado hasta ahí, y a su vez, salen a la luz ambigüedades y dilemas no solventados sobre ellos mismos.  Se dan cuenta de sus más profundas contradicciones. Sus vidas y sus pensamientos no van acordes. Y eso en el fondo les incomoda. Pero no se lo cuentan, ella nunca dice toda la verdad. Él tampoco. Represión, vergüenza y miedo.

La juventud para todos no ha sido fácil. Si no cumplías ciertos cánones estéticos o el modelo de normatividad sexual,  podrías tener problemas. También si eras introvertido, demasiado listo o con mucho o poco de algo. Daba igual. Cualquier cosa fuera de lo normal suele perturbar al resto. Injusto pero cierto. Luego pasa el tiempo y las relaciones se distancian y las vidas cambian. Esta novela habla de cómo pensamos que podemos con todo,  que somos súper fuertes y nos da igual el qué dirán, pero la realidad es que en el fondo tenemos un mar de dudas y miedos que algún día es posible que afloren. No nos han sabido educar para gestionar las emociones y para hablar libremente de nuestros sentimientos. De darnos cuenta de nuestras carencias y de buscar soluciones a lo que nos hace sentir mal.

Usando como guía la conversación con un viejo amigo, y dando más importancia a los silencios y a lo que no se dice, esto es una gran oda a la introspección.

Sara Granero
Potteróloga avezada
¿A qué se dedica?
Adiestradora de Vikingos

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