Juego de mesa: Manhattan, una reedición necesaria

La editorial Mercurio nos deleita con una nueva edición del juego de mesa Manhattan, premio Spiel Des Jahres 1994 al juego del año en Alemania. Una reedición con componentes e ilustraciones mejoradas con una nueva mecánica de cartas de evento que mejora el juego y no empaña su dinamismo y rapidez.

 

NOMBRE: Manhattan
AÑO: 1994 (Reedición 2018)
AUTOR: Andreas Seyfarth
ARTE: Jacqui Davis y Monika Mucha
EDITORIAL: Mercurio
MECÁNICAS: Control de área y gestión de mano
NÚMERO DE JUGADOrES: 2-4
EDAD RECOMENDADA: 8+ años
TIEMPO DE JUEGO: 30 minutos
IDIOMA: Castellano

¿Cómo se juega a Manhattan?

Objetivo del juego: Gana el jugador con más puntos de victoria al final de las 4 rondas de juego.

Esto va de construir rascacielos. Conseguiremos puntos cada ronda por ser propietarios del edificio más alto del juego, por tener más edificios propios y por ser el que tiene más rascacielos en las diferentes áreas de construcción del tablero.

Al principio de cada turno revelaremos una carta de evento que nos indicará una condición, para hacer puntos extra durante esa ronda.

En su turno, cada jugador dispone de 4 cartas. Juega una, construye en la zona indicada del tablero, respetando las normas de construcción, y roba una carta para rellenar su mano.

La gracia está en que podemos construir encima de los rascacielos de otros, aquí lo molón. El propietario de cada rascacielos es el que tenga la ficha de su color en la parte superior del building.

¿A quien se lo recomendaríamos?

Si buscas un juego familiar o un título para jugar con peña no muy metida en los juegos de mesa, Manhattan es una muy buena opción. Aunque si eres un jugón, no lo descartes tan rápidamente. Tienes un filler cojonudo para tu grupo de juego que al menos deberías mirarte.

Lo mejor

  • Normas muy sencillas, hasta un chimpancé las pillaría.
  • La duración de la partida. Corto y de turnos rápidos.
  • La interacción, puteo fino entre jugadores.
  • La reedición del juego con un diseño limpio molón y con fichas transparentes de color fosforito.
  • Dependencia de idioma nula. Las cartas de juego funcionan con ilustraciones.

Lo peor

  • A pesar de ser un juego de 2-4 jugadores, el juego no mola a 2. Manhattan luce a partir de 3 jugadores.
Litus
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Vividor profesional
¿A qué se dedica?
Coordinador de asuntos graves (como su voz).

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